sábado, 10 de enero de 2026

CRÓNICAS DE FE

 



Dos campanas suenan al unísono en Cuexpala, Puebla. La primera, pequeña, marca el paso de un Jesucristo que parece cobrar vida, con la cruz a cuestas, una rodilla y una mano en el piso, y el rostro refleja el dolor por los pecados del mundo. La otra campana más grande en la torre, avisa al pueblo el inicio del recorrido anual de su imagen hacia el pueblo hermano. Nadie sabe cuándo inició, pero así ha sido cada año, dos pueblos unidos por la fé recorren un camino polvoso, como remarcando esas huellas que están pintadas sobre el lienzo de Cuetzpala, un documento que alcanzó esta generación y que fue hecho hace más de 500 años.

Como en Calmeca, para salir o entrar al pueblo hay que pasar por el agua, y aquí se llama Río Ahuehuyo, con sus ahuehuetes milenarios parecen echarnos la bendición simbólica. Arriba las nubes se hacen grumos anunciando la entrada del invierno, abajo los grumos de gente se forman atrás y adelante del contingente principal donde la música de viento y los rezos se unen al sudor de quien se ha prometido meter el hombro bajo el madero por la manda, por el agradecimiento o por la penitencia, aunque cada quien lo medita en su caminar.

¡Perdona a tu pueblo señor! Perdónalo porque detrás de los cerros hay mucha fe, pero también no la hay, porque somos humanos en la lucha constante por hacer el bien. Por momentos la palabra gracias se multiplica por la bondad de los hermanos que regalaron un bocado y un vaso de agua, pero ese sentimiento pronto se queda atrás, en la dura cuesta los pies resbalan y el paso se hace lento con las horas de mayor calor ambiental. El cuerpo suda, las piernas duelen, sobre todo para quien carga con la sagrada imagen, pero la cima es la recompensa donde se avivan las esperanzas y se recarga el cuerpo, por eso lo llaman “El descanso”.

Cuando las dos torres azules se ven a lo lejos y el paso es más suave, vuelven las sonrisas, sobre todo de aquellas que han venido de otros pueblos, las que han hecho el viaje para acompañar al Señor, se hacen amigos de la visita, cuando ellos son quienes nos visitan.

Adelante esta el pueblo y adelante están los días que hemos estado esperando, llega justo después de las cosechas, llegan esos días para los que nos hemos estado preparando. Es inevitable pensar en los que ya no llegaron con nosotros pero en esta procesión a veces vamos adelante y otras veces nos quedamos atrás. Somos afortunados porque aunque no lo pedimos, nos llega un paquete de emociones el fin de año y sus días, como si el ciclo mismo de la vida nos invitara a renovarnos con el inicio de otro y aquí vamos de nuevo!


jueves, 28 de enero de 2021

El lienzo de Cuetzpala y el Calmeca prehispánico

 



El Lienzo de Cuetzpala

*Fidel Guerra Benítez, Cronista de San Juan Calmeca, Puebla.


El LIENZO DE CUETZPALA fue pintado sobre una tela de algodón café claro llamado Coyuchi, está formado por cuatro tiras de 153 cm de largo por 45 cm de ancho aproximadamente, tejidas en telar de cintura con la técnica de zarga. Los pigmentos utilizados en su elaboración fueron azul maya, rojo cochinilla, negro humo y amarillo ocre. La fecha de su elaboración se sitúa entre 1550 y 1580. Por su contenido se clasifica como un documento histórico-cartográfico ya que en este se registra un pasaje de la historia de los pueblos de Cuetzpala y Calmecatitla, así como los lugares circundantes que fueron el escenario de estos acontecimientos. Los personajes que son registrados son identificados por sus nombres escritos en la manera tradicional indígena por medio de glifos y están relacionados entre sí por caminos formados por huellas humanas.

En el lienzo se presentan los límites territoriales de lo que representa un señorío, un espacio geográfico que pudiera delimitar las posesiones de agua y tierras de las poblaciones asentadas en esta parte de la región denominada en ese periodo como la Cotlalpan. En el extremo oriental del lienzo se ubica el topónimo CALMECATITLA y está representado por un señor sentado en un icpalli con el glifo de Calli (CASA) de la que sale una cuerda o mecate. Ese poblado es sin duda la actual población de CALMECA la cual se une a la población de Cuexpala por un camino de huellas humanas.

El lienzo de Cuezpala o también llamado Códice de Cuexpala, tiene una historia desafortunada ya que fue "robado" y sustituido por una copia que se mandó a realizar aproximadamente en 1950. El lienzo original fue comprado en una subasta en la ciudad de Nueva York por Fundación Televisa en 1975, por lo que en la actualidad es parte de la Colección de Arte Prehispánico de la Dirección de Artes Visuales de Fundación Televisa. Los pobladores de Cuexpala sin saber que se trataba de una copia, la resguardaron como el lienzo original hasta que en 1987 fue entregado al centro INAH de Puebla para su restauración y preservación.

Gracias a las autoridades del pueblo de Cuexpala, este documento histórico permaneció como parte del archivo civil y llego hasta nuestros días, a pesar de los pesares. Para la historia de la región y principalmente de Calmeca, esta fuente es fundamental para comprender los orígenes de nuestro pueblo, para entender las raíces profundas de nuestra gente y nuestra cultura. Este lienzo y todo lo que registra, es un puno de partida para entender la historia y ver con perspectiva el futuro para nuestras comunidades.


Referencias

Fernando Sánchez. 2002. El lienzo de Cuetzpala, Puebla, un estudio integral. CONACULTA / Instituto Nacional de Antropología e Historia. ISBN 9701883594

Rosalba Sánchez Flores e Itzel González Pérez. 2014. Cuetzpala, dos lienzos una historia. Editorial Letra Antigua. 143 pp. ISBN 6077950068, 9786077950066


*melox.guerra@gmail.com,  mefiguer@protonmail.com


domingo, 17 de enero de 2021

Generalidades sobre San Juan Calmeca, Tepexco, Puebla.

                                                                       


Biól. Fidel Guerra Benítez

Calmeca del náhuatl Calli-Casa y Mecatl-Hilos de maguey, es una población del suroeste del Estado de Puebla, perteneciente al Municipio de Tepexco. Los orígenes del pueblo de San Juan Calmeca pueden remontarse algunos cientos de años atrás. Existe evidencia de asentamientos humanos en este lugar que corresponden al  periodo del dominio Mexica, aproximadamente en el año 1200 d.C. Posteriormente en la época de la colonia, Calmeca aportó mano de obra para las haciendas de Matlala, Colon y Rijo. Los registros parroquiales más antiguos mencionan a Calmeca con el nombre de Calmecatitlan en 1647, por lo que a consideración de especialistas el nombre náhuatl de Calmecatitlan o Calmecatitla se refiere a "El linaje de las casas". El monumento religioso más importante de la población es la iglesia perteneciente a la orden de los Agustinos que está dedicada al patrón San Juan Apóstol y Evangelista cuya celebración mas importante ocurre el día 27 de diciembre.

Calmeca se caracteriza en el aspecto religioso por poseer celebraciones a lo largo de todo el año con mayordomías dedicadas a las diferentes imágenes religiosas que se encuentran en el templo, además de las festividades del calendario litúrgico. Estas celebraciones tienen como distintivo las diferentes manifestaciones tradicionales musicales, gastronómicas y pirotécnicas que son muy representativas de la población.

El censo general de población y vivienda 2010 reporta una población de 4750 habitantes, sin embargo ese dato subestima en gran medida la población que labora en los centros de trabajo del estado de Morelos y Puebla, además de que no considero una población numerosa de emigrantes que desde los años 80s se encuentran en los Estados Unidos. En la actualidad la población de Calmeca oscila entre 7500 y 9000 habitantes, siendo el grupo más numeroso el de los jóvenes (menores de 28 años) que constituyen el 65 % de la población total. El sector productivo primario es el más importante (campesinos, ganaderos y productores), sin embargo un número similar se especializa en los oficios de albañilería, carpintería, fontanería y comercio. También un número importante de artesanos fabrican piezas de palma que son una fuente de ingresos adicional para las familias.

Calmeca es un pueblo con una gastronomía variada que incluyen tamales, pipianes, moles, dulces y una amplia variedad de alimentos que son obtenidos de la milpa de temporal. También es una población con tradición musical amplia ya que hasta hace unos años predominaban numerosas agrupaciones musicales de banda de viento con una variedad de piezas musicales para mayordomías, ocasiones fúnebres, joviales, entre otras.

 

OROGRAFÍA

Calmeca se ubica dentro de un macizo montañoso que se extiende desde las faldas del Popocatépetl. Las elevaciones más importantes son el Cerro Prieto que alcanza los 1700 metros sobre el nivel medio del mar, el cerro Xiloxóchitl, Cerro Las Iguanas y El Almulo.


HIDROGRAFÍA

Calmeca se ubica en la cuenca del Río Balsas y a la subcuenca del Río Nexapa. Los ríos más importantes son el Río Grande hacia el oeste y el Ahuehueyo que se ubican hacia el este del Municipio sin entrar propiamente dentro del Ejido. En la población solo se encuentra un arroyo que nace en la zona más baja y posteriormente se une al Río Grande.


CLIMA

El clima predominante es el Cálido Subhúmedo con lluvias en verano. Existe una marcada estacionalidad de lluvias que va de junio a septiembre y una de secas de octubre a mayo.

 

RECURSOS NATURALES

El tipo de vegetación que predomina en Calmeca es la Selva Baja Caducifolia, siendo este el tercer ecosistema mexicano más rico en especies de plantas y animales. En este tipo de selva tiene su origen el camote, el maíz, el tomate, la calabaza, entre otras plantas de importancia alimenticia para el hombre


FLORA

Árboles, arbustos y hierbas diversas componen la flora de Calmeca. Los principales árboles de la selva de Calmeca son las cactáceas columnares, las acacias y los copales. Otros tipos de árboles son los ciruelos, los mezquites y los cazahuates. Usos de las plantas: comestibles, medicinales, combustibles (leña), ornamentales, construcción y artesanales. 

 

 FAUNA

Reptiles y anfibios (iguanas, lagartijas, culebras, serpientes, ranas y sapos, camaleones, etc.), 60 especies conocidas a la fecha.

Mamíferos (ratones, murciélagos, coyotes, zorra, zorrillo, venado, ocelote, etc.), 25 especies.

Aves (chachalacas, gorriones, calandrias, palomas, etc.), aproximadamente 50 especies, algunas de ellas migratorias.

Insectos, son los más numerosos los cuales son variados a lo largo del año (chapulines, grillos, mariposas, polillas, libélulas, moscas, mosquitos, pulgones, cigarras, escarabajos, abejas, avispas, hormigas, etc.)

domingo, 20 de diciembre de 2020

EL SITIO ARQUEOLÓGICO “CAMA PINTADA” EN CALMECA PUEBLA

 

Fidel Guerra Benítez (Cronista de San Juan Calmeca, Puebla)



En el Ejido de San Juan Calmeca, cerca de la carretera federal No. 160, se ubica un paraje denominado localmente “Cama Pintada”. Su nombre se debe a la existencia de una especie de  oquedad rectangular labrada sobre la roca caliza de un gran afloramiento que mira hacia el nor-oriente, a un costado de un valle denominado “La Joya del Desmonte”. Para los campesinos de Calmeca este sitio siempre ha sido un referente sobre el camino del pueblo y los campos de cultivo, sin embargo muy poco se podía decir sobre el significado de la innumerable cantidad de grabados que están presentes en este lugar. En el año 2018, a solicitud de la Presidencia Auxiliar de Calmeca y el cronista de la población, el Centro INAH Puebla atendió con una visita por parte de un especialista en petrograbados quien realizó un estudio preliminar sobre el sitio y es quizá la información más cercana de lo que por generaciones nos hemos preguntado en Calmeca; ¿Qué es este lugar y qué representa? La información que se presenta a continuación tiene como base el reporte del Dr. Francisco Mendiola Galván del Centro INAH Puebla sobre este sitio arqueológico, así como algunas consideraciones históricas sobre la población.

En el sitio Cama Pintada existe una gran cantidad de petrograbados que fueron realizados en diferentes épocas. Los más representativos son los correspondientes al periodo prehispánico que pudieron realizarse en el periodo posclásico (año 1200 aproximadamente), dentro de estos grabados se encuentra la propia “cama pintada”, una especie de tina o trono labrado sobre la matriz rocosa con grabados en los costados que representan a personajes y fechas calendáricas de posibles eventos que quedaron registrados. Otro elemento de ese periodo es la cabeza de serpiente que fue labrada sobre un bloque rocoso integrado. Entre otros elementos se encuentran contadores, “almohadas” de piedra y otros no definidos.

De mayor relevancia son los petrograbados que representan a personajes que usan ricos vestidos, bastón de mando, brazaletes y tocados, además de cuentas de jade que a decir del especialista del INAH representa a los pochtecas, un gremio de la sociedad mexica cuya tarea fue la de mercaderes, emisarios y hasta “espías” del Tlatoani de Tenochtitlan hacia los pueblos del sur. Por lo tanto, los elementos presentes en Cama Pintada sugieren que pudo ser un sitio ceremonial en la ruta de los pochtecas hacia el sur de Puebla y la mixteca poblana, o bien entre las conexiones de Itzocan con el centro de México.

Debido a la baja dureza de este tipo de roca, así como la facilidad de acceso, el sitio Cama Pintada ha sido lugar de expresión de diferentes generaciones de habitantes de Calmeca, así podemos encontrar petrograbados de iglesias, zoomorfos, abstractos, letras y antropomorfos. Por la cercanía de este sitio con la población actual de Calmeca podríamos suponer que una población se estableció en el mismo lugar y pudiera ser este el Calmeca antiguo. La cercanía al Río Ahuehueyo y el valle de tierras fértiles frente a Cama Pintada refuerzan esta idea, sin embargo muchos vestigios de viviendas, cerámica, piedras labradas y cuentas de jade, se han encontrado en los alrededores de la actual población de Calmeca.

La importancia de la población de Calmeca en el periodo prehispánico quedo representada en el “Lienzo de Cuexpala” y esa es quizá la referencia más antigua de su existencia. Este Lienzo-Códice fabricado en tela de algodón café coyuchi pintado con tintes naturales,  fue realizado en la segunda mitad del siglo XVI y en él se representan los límites territoriales de un señorío, un espacio geográfico que pudiera delimitar las posesiones de agua y tierras de las poblaciones asentadas en esta parte de la región mientras se iban desarrollando las haciendas y se iban posesionando de territorio en ese periodo colonial. En un extremo del lienzo se ubica el topónimo CALMECATITLA y está representado por un señor sentado en un icpalli con el glifo de Calli (CASA) de la que sale una cuerda o mecate. Ese poblado es sin duda la actual población de Calmeca la cual está unida a la población de Cuexpala por un camino de huellas humanas. Entre muchos elementos presentes en este códice, destaca una posible discrepancia entre el señor de Calmecatitla con el señor de Cuexpala por el pago de un tributo, situación que refleja la dinámica de las relaciones en esta región de la Cotlalpan.

Para fortuna de los habitantes de Calmeca, Cama Pintada ha persistido hasta nuestros días a pesar de las inclemencias del tiempo y en la actualidad representa un patrimonio histórico. Hasta hace pocos años se ha reconocido su importancia por especialistas y por los propios habitantes de Calmeca. Su relevancia quedara de manifiesto a medida que se vaya generando mayor investigación arqueológica y se vayan realizando las gestiones para convertirlo en un sitio arqueológico.

Su condición no oficial por el INAH en este momento pone en riesgo el sitio ya que por un lado el intemperismo ha dañado la roca y muchos grabados se han ido borrando y en algunos casos se han perdido los tintes originales. Por otro lado la irresponsabilidad de vecinos y visitantes quienes han realizado difusión a través de sus redes sociales como un sitio turístico,  lo somete a un proceso de mayor deterioro por una mayor afluencia de visitantes, quienes sin restricciones pueden dañar en el mejor de los casos o extraer elementos que son muy importantes para la investigación arqueológica. Deseamos todos que en el futuro podamos disfrutar de ese emblemático sitio de nuestra cultura en Calmeca y apreciar estos grabados que tienen mucho que contarnos.


miércoles, 4 de marzo de 2020

Los Cambios De Una Década

Los orígenes del pueblo de San Juan Calmeca pueden remontarse muchos años atrás, algunos cientos de años. Existe evidencia de asentamientos humanos en este lugar que corresponden al periodo del dominio Mexica, aproximadamente en el año 1200 D. C. Varios siglos después, en el periodo que siguió la Revolución Mexicana, el pueblo de Calmeca fue dotado de un ejido que según algunas versiones correspondía a un amplio territorio que abarcaba desde el Rio de Ahuehueyo, cerca de Cuexpala, hasta el río de Tepexco o Río Grande. El plano del ejido dotado a Calmeca corresponde al año de 1925 y tenía como límite sur el arroyo del pueblo donde se ubican los pozos de agua y se extendía hacia el norte cercano al límite que conocemos hoy. Un amplio espacio para una población relativamente pequeña, pero que hablaba de la importancia de Calmeca en la lucha armada. En aquellos tiempos el espacio de viviendas de Calmeca no llegaba a las diez manzanas limitadas por unas ocho calles donde habitaban aproximadamente unas 1200 personas. Esto último lo sabemos porque en fechas recientes pudimos lograr tener acceso al 5o censo nacional de población de 1930 para Calmeca, el cual arroja mucha información importante que nos permite mirar 90 años hacia atrás.

Esta revisión histórica rápida nos conduce a una reflexión sobre los cambios que han ocurrido en nuestra comunidad y basta retomar los últimos diez años para entender el ritmo acelerado con el que se modifica el paisaje debido a la demografía. En este periodo, además de las cuatro colonias ya conocidas (San Miguel, San Mateo, San Antonio y Benito Juárez), se sumaron las colonias de San Lucas, Cristo Rey, La Nopalera y Las Flores. En el futuro pudieran sumarse como colonias los asentamientos que están teniendo lugar en los parajes de "El Llano", "Chiapan", "La Mesa" y posiblemente "Los Guayabos", además de los alrededores del Bachillerato y Colonia San Mateo. Este acelerado cambio de uso de suelo se desarrolla no solo sobre las propiedades, sino también sobre terrenos ejidales y comunales, y al mismo tiempo explica otros cambios sorprendentes como la forma de transportarse dentro de la comunidad la cual se ha modificado rápidamente.

Si utilizamos el transporte público como un termómetro para medir cambios a nivel social y espacial es pertinente hacer un recorrido histórico empezando con el primer medio de transporte conocido; los burritos, los cuales fueron introducidos por los Europeos durante la Colonia Española. Los burritos fueron los medios de transporte de los que había hecho uso la gente de nuestra población hasta 1960, sin dejar de lado los caballos, machos y mulas las cuales estaban al alcance solo de algunas personas. Con los burritos se transportaba la gente a los campos de cultivos y con ellos se araba la tierra. Fueron los medios para desplazar la mercancía desde Izucar de Matamoros y las cosechas de los campos. También se usaban para la venta de productos como la leña, maíz y cacahuate hacia las comunidades aledañas. Quizá el viaje más largo que un desafortunado burrito logró hacer fue el recorrido desde Calmeca hacia comunidades cercanas al Popocatepetl como Tochimilco y Yancuitlalpan para conseguir "murillos" de pino para la construcción de los techos de las casas. En el año de 1962 se inauguró la carretera federal número 160 y a partir de entonces Calmeca quedo comunicada con las Ciudades de Cuautla Morelos e Izúcar de Matamoros, con ella llegaron los primeros vehículos automotores a la comunidad aunque los burritos se siguen utilizando hasta nuestros días.

El año 2017 nos sorprendió con la llegada de los mototaxis a nuestra comunidad. Los mototaxis no son nuevos en la región y aunque los conocíamos en otros lugares, lo sorprendente en Calmeca fue que las primeras unidades (denominadas "calandrias"), no tardaron más de dos meses en funcionamiento e inmediatamente fueron sustituidos por los mototaxis comerciales fabricados en La India.

Los inversionistas de la comunidad no tardaron en adquirir un mototaxi debido a que vieron un potencial de negocio enorme, de tal suerte que a la fecha de ese escrito, circulan por nuestra población unas 50 unidades que dan la impresión de que todo es más rápido. Es posible que una comunidad creciente como Calmeca con sus cerca de 8500 habitantes en la actualidad pueda sustentar todos estos mototaxis. Esto nos habla de la capacidad creciente de su fuerza laboral, no obstante de que carecemos de fuentes de empleo permanentes al interior de la comunidad. De esta forma la dinámica de la población incluye la circulación constante de tantos mototaxis  al mismo tiempo que exige la creación y aplicación de reglamentos para que lejos de resolver un problema no generen otros como ruido, accidentes, falta de respeto, contaminación, congestión vehicular y otros.

La tendencia demográfica en estos momentos amenaza con un crecimiento de la población de Calmeca en los siguientes quince a veinte años, el cual puede alcanzar el doble (15 000 a 20 000 habitantes) y ante este escenario surgen varias interrogantes que debemos considerar desde la sociedad, así como gobierno municipal, auxiliar y comisariados. El incremento de habitantes y el consecuente incremento de espacio a la vivienda requerirán el suministro de servicios básicos como agua, alumbrado, drenaje, pavimentación, seguridad y escuelas. Sin embargo, también deben de cubrirse otros aspectos como la oferta de empleo, las reglas de convivencia, la regularización del uso de suelo, el cuidado del medio ambiente, la ampliación de los espacios para cultivos, entre otras. Por lo tanto los desafíos que enfrentamos en Calmeca en el futuro inmediato son de un tamaño considerable que requerirá de muchos esfuerzos, imaginación y trabajo en equipo. La pregunta importante que debemos hacernos en este momento es: ¿estamos listos?


martes, 17 de enero de 2017

La segunda torre de la Iglesia de San Juan

El templo de San Juan Calmeca, dedicado al Apóstol San Juan es el monumento más emblemático de la población. Es una construcción de 700 m2 asentada sobre una loma de roca solida que se ubica en el centro de la población actual. De acuerdo a la versión del Padre Belisario (qepd), la construcción pertenece a la orden de los Agustinos y su construcción pudo ocurrir entre 1580 y 1620.
La orientación de la iglesia es de oriente-poniente e inicialmente fue construida con una sola torre, la que corresponde al lado sur y donde se ubica el campanario. Tomando como referencia el testimonio de diversas personas de mayor edad en la población podemos decir que en el año 1962 la señora Joaquina Juárez, tía del Sr. Moises Juárez (para citar un parentesco como referencia), siendo una persona que sobresalía económicamente en el pueblo por la posesión de mucho ganado, solventó la construcción de la segunda torre del costado norte, cuyo acabado fue idéntico a la torre original. Así, a partir de este año la Iglesia de Calmeca tendría la vista que todos conocemos.


Recreación de la Iglesia de San Juan Apóstol y Evangelista San Juan Calmeca, Pue., antes de 1962